Cuanto más lenta, más delgada
¿Conoces el dicho vísteme despacio que tengo prisa? Ahora toca aplicarlo a la comida. Es difícil disponer de tiempo suficiente para cumplirlo, pero siempre se puede hacer un esfuerzo e intentarlo.
Existen varios trucos para ayudarte a ralentizar las comidas:
- Toma alimentos que exijan un mayor tiempo de masticación (ensaladas, verduras…). Mastícalo como mínimo 20 veces.
- Haz todas las comidas y date un pequeño capricho entre horas que sea sano para evitar picotear.
- Elige un ambiente tranquilo para comer, abstente de la televisión.
- Date un margen de tiempo entre la comida y el postre. Así conseguirás que desaparezcan, en su mayoría, las ganas de tomar algo más.
Foto: mark sebastian
Artículos relacionados










