“Que te den”
“Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos, por hacer lo posible imposible”. Bertrand Russell.
Las personas que de niños hemos vivido en pueblos hemos participado en discusiones callejeras o hemos visto charlas airadas en el vecindario o riñas bizantinas entre fanáticos y hemos escuchado la expresión: “Que te den”. Esta expresión desde el punto de vista literal, no significa nada. Pero desde el punto de vista de su propia connotación expresiva significa: ¡Déjame en paz!. ¡Se acabó!. ¡Hasta aquí llegamos!. ¡No quiero saber más de ti!. En ese plan. “Que te den”, tiene muchos significados y todos de menosprecio. (Un Quizá ya ocurrió en martes y trece, como algunos amores, debe cuidarse de preservar la identidad de sus insinuaciones en días de malas sensaciones). Esto mismo sucede a pueblos que se desaprecian con hechos sin que exista la sensibilidad necesaria por parte de quien tiene la responsabilidad de dar solución a sus problemas, y la mayoría de las veces es por falta de voluntad política. Ejemplos hay que ilustran perfectamente lo expuesto. ¿Cómo es posible que los señores jefes de los partidos políticos no sean capaces de llegar a acuerdos en las prioridades de un pueblo pobre que se muere de esperanza? Nos niegan lo básico: “Somos pobres sin esperanza”. (”Cariño, perdí el tren hoy… y mañana. No me esperes”). ¿Cómo es posible que la oposición ayer le haya negado el saludo al Fiscal General del Estado en un acto institucional? “Que te den”. ¿El Presidente y el Jefe de la Oposición se han abandonado a sus partidos políticos. Pareciera que la campaña electoral durara cuatro años y la legislatura quince días. ¡Siempre en campaña!. “Que te den”. ¿Cómo es posible con tantos problemas pendientes de solucionar: en lo social, educativo, y sobre todo en lo económico; el paro que nos mata de pena y hambre? ¿Cómo es posible que las necesidades del pueblo no les unan? ¿Cuando dejaran de pelearse por sus desgracias partidistas? “Que te den”. La precariedad del país precisa tomar medidas correctoras y efectivas que subsanen su economía? ¿Hasta cuando las cámaras legislativas darán asiento a señorías que levanta la papeleta a la voz de santo y seña, y aún se equivocan? No me canso, ¡el pueblo señores, el pueblo!. A los que soportan la miseria estoicamente; a los que pasan hambre de pan y justicia; a los que les malpagan explotándoles, a los que no cobran; a los desempleados… Por favor, completen ustedes lista o digan lo que quieran, pero digan, siempre digan, no se callen. ¡Militancia ciudadana!. Se desea un mayor compromiso ante el auge de tanto desinterés. Pero aún así, no me gustaría que el pueblo dijera: “Que te den”. Dice un pasaje de la Biblia que “No hay fe sin obras”. En estos momentos estamos necesitados de ejemplos más que de palabras para mitigar la incomprensión y la pobreza que padece el pueblo. (Aunque sea por un instante y ante tantos ruidos no seamos cómplices del silencio).








