¡Felicidades, señores de levante-emv.com!
Yo ya sabía de lo de las pensiones de los ciudadanos diputados, pero ayer me hice el despistado y a mí manera también critiqué que sin dar golpe, o apenas, porque en tan poco tiempo no les puede dar para mucho, -sin dudar de sus capacidades, evidentemente-. El caso es, y bien que lo lamento, que yo quería ser diputado pero ahora los señores levante-emv.com destaparon el pastel, ¿y qué? ¿Y ahora qué hago, quiero decir? Vale que tendrá su aquello como información de alcance periodístico pero a mí me han chafado un futuro que presumía de lo más próspero. Es lo que pasa cuando uno se gana la vida por meterse en la de los demás. Eso no está bien señores periodistas. Pues no. Y vuelvo, ¿y ahora qué hago? ¿Hacia dónde encamino mi futuro? Qué poco responsables son ustedes. Fue sólo soltar la liebre y como si nadie lo supiera, ahora, y copio: “El diputado de las Cortes Valenciana y miembro de EUPV, Lluís Torró, anunció que presentará hoy un escrito a la mesa de Cámara en el que pedirá su formación una modificación del Reglamento para “eliminar las pensiones extra” de los parlamentarios valencianos”. Se dan cuenta de las consecuencias que conlleva escribir sin sopesar los pros y los contras. No es que me quiera hacer el importante pero para la próxima pídanme consejo a mí que de eso de escribir a “vuela pluma” entiendo mucho. Y siento repetirme, pero, ¿y ahora qué hago? Porque no crean que no he leído su Editorial de hoy donde, como si acabaran de llegar, y con cara de no haber roto un plato (no tengo que estar en la redacción para que verles la cara) se dejan decir, y copio integro el Editorial de hoy porque no tiene desperdicio: “A raíz del debate abierto sobre las pensiones es una constante que en las intervenciones de los ciudadanos en los medios de comunicación se tire en cara a los diputados las prebendas de que gozan en esa materia. Mientras este Gobierno ha querido abrir el melón que ningún otro se ha atrevido y ha tocado la fibra sensible de las pensiones en busca de amarrar la jubilación de generaciones venideras y equilibrar el impacto de esa partida en el PIB español -en este momento, el 8,9%-, los diputados nacionales y senadores gozan de un reglamento aprobado en 2006 por el que se aseguran justo lo contrario de lo que pretende el Ejecutivo de Zapatero: se reduce el tiempo necesario para obtener la pensión y tienen facilidades para que sea la cuantía máxima. Pero es que las Corts Valencianes han copiado y mejorado esa norma. Para que un trabajador consiga la máxima pensión necesita acumular 35 años de trabajo y que los últimos 15 sean la base máxima, mientras que cualquier diputado valenciano sólo necesita 11 años con los que accedería a la máxima paga. Sin entrar en otro agravio como es el cobro de las indemnizaciones, resulta evidente que, en esta ocasión, los intereses de nuestros legítimos representantes en la cámara van por un camino distinto -y mejor- que el del ciudadano medio, ahora agobiado por la crisis y por los cambios que se anuncian. No sería mala cosa que nuestros diputados rebajaran sus privilegios y dieran un buen ejemplo. La política son gestos”. Y de esto es de lo que ustedes hoy se tienen que sentir orgullosos (”la buena acción del día”), de destrozar mi futuro político y el de otros muchos que como yo aspirábamos a la pensión máxima para nuestra jubilación. ¡Felicidades señores de levante-emv.com!. Pero claro, yo me tengo que buscar la vida y ya tengo un plan (esto lo dice Rajoy, que tiene un plan) decidido para el futuro. Y lo quiero hacer público para que luego no vengan ustedes a “joderme el plan”. Cuando me jubile quiero ser Tiger Woods. Repito: “Cuando me jubile quiero ser Tiger Woods”. (Las rubias me chiflan).
Ojalá exista algún dios bueno y me salve…
Hay personas que pasan por la vida, pero la vida no pasa por ellas. Otros no aprenden de sus propias experiencias ni de las experiencias ajenas; muchos ejemplos ilustran este comentario. Sucede con frecuencia que las personas, después de ser formadas en una determinada materia, no ponen iniciativa o pasión en lo que saben hacer. Ocurre algo similar con amigos: “Encantado de haberte conocido”, ¡adiós muy buenas para toda la vida!. El caso es que a la hora del compromiso la dificultad les llega a sobrepasar. Que nos sale con prisas la relación y aterriza como puedas. Evidente, la mayoría de las veces nos estrellamos. ¿Y entonces? Algo se pierde en el alma cuando un amigo se va, “tarari”, dice la canción. Así la vida. Que uno no sabe cómo desaprovechar oportunidades afines a los sentimientos. Que no. Y dejemos por ahora lo relacionado con temas de escabrosos de la amistad y pasemos a otros ejemplos. Uno de estos trata de personas que se dedican a criticar por criticar, empezando por familiares y conocidos, y acabando con su cara estrellada a un espejo. Que son así. Este grupo, habitualmente, no se integra en ningún colectivo por aquello de la crítica y sus haceres psicopatológicos; así no se construye nada, y menos una relación. Nunca aportan soluciones ni se integran porque todo es malo, y prefieren permanecer toda la vida en la barrera como espectadores y críticos de lo que sucede, y así se les va la vida. No obstante, y gracias a algún dios bueno, hay quienes hacen de la vida una alegría, pero no pueden fingir, ni vivir de espaldas a la realidad que les rodea, prefieren rechazar la comodidad si a cambio han de prestarse a un juego sucio. Son alegrías, son gracias, son payasos, que deciden morir antes que dejar de reír. Nada vale la riqueza si a cambio se pierde la alegría de vivir, y no digamos la conciencia y dignidad. Sin duda hay personas que se resisten a ser “comprados” o “vendidos”, y respiran aire fresco cada día. Saben que la vida es algo muy especial, ven la magnificencia de un rayo de sol, incluso son capaces de ver quien pasa desapercibido a los demás: saben ser agradecidos. Son personas que no gustan desperdiciar nada de lo bueno de la vida y aprecian todo aquello que sirva para regalar por una sonrisa. Esas personas son paradigmas de la sociedad, o mejor diría… extraterrestres que se equivocaron de planeta. Son personas que viven y dejan vivir. Son los llamados a dar la alerta a quienes tienen un descuido, y pueden iluminar caminos y seguir hacia sus destinos sin condiciones. Es posible que cuando usted esté leyendo esto muchos de esos seres extraterrestres ya no convivan con nosotros y se hayan vuelto a sus lugares de origen, a los libros y a sus historias, para descansar de tanto miserable celebrando sus miserias. Quién sabe. Hoy quiero cerrar temprano. Hoy quiero dar con el traste al día, como una la lección personal para ir a impresionarme a Les Seniaes (perdóname) de donde Quizá ya ocurrió nunca debió salir. Ojalá exista algún dios bueno y me salve… y nos salve… para repetirlo. (No se la jueguen, hablo en serio. Sean felices).
A vueltas con los sondeos de opinión
“Pensiones de lujo para diputados y recorte para trabajadores”.
Tras leer detenidamente en levante-emv.com el artículo arriba referenciado, y después de alimentar estos días mi ansiedad con sondeos de opinión, pregunté a quien más sabe de amores por venir y promesas rotas… ay: Eugenio, tú que sigues al día los sondeos de opinión, y bajo el punto de vista de los porcentajes en las encuestas que, aunque se representan en números, no son tan exactas como las matemáticas me puedes decir, ¿cuál crees tú que va a ser el resultado de las urnas cuando se exprese el pueblo con libertad? -Qué cosas te interesan, mejor te fuera hacer amigos. En fin. Yo preveo, salvo que haya una hecatombe, que ganará el presidente Zapatero. -¿Es lo que crees de verdad? -Sí, porque la percepción siempre está a favor del candidato en el poder y esa percepción, en imagen e intención de voto, desmonta esa brecha favorable que ahora tiene Rajoy sobre Zapatero. -¿Eso es lo más fiable que me puedes decir en estos momentos en cuanto a la tendencia del voto? -Sí, eso es, y estoy seguro de no equivocarme: “Ganará Zapatero”. -No sé si creerte, sé de tus preferencias políticas y puede que tu opinión sea interesada. Es que yo a Rajoy no lo veo mal, a mí me gusta. -Menos “rin-tin-tín” conmigo, que yo hablo de ciencia. -Perdona, Eugenio. Pero, ¿has considerado “las crisis”? -Mis opiniones se sostienen sobre bases científicas, nada tiene que ver con mis preferencias políticas, y menos aún con crisis que apenas tienen interés e incidencia en la economía de este país. Son estudios contrastados científicamente y realizados en institutos de opinión de todo el país tomando como referencia la vida de los pollos. Es ciencia pura. Te explico: “De cada 3 pollos, 2,4 son blancos, 1 es negro y sólo el 3,9 por ciento son marrones. El 5,8 por cieno son cojos y dos de cada cien tuertos. No existen pollos de mil rayas y 3 de cada 7 son extracomunitarios. El promedio de vida de un pollo sobrepasa el año, aunque existen mataderos -según me cuentan-, donde los sacrifican a los 6 meses, pero esta incidencia no altera el resultado final. El estudio, por considerar irrelevante el hecho, no dispone de datos sobre la incidencia de la soledad en la vida de los pollos”. Y a ver si te enteras bien: Empezando por los psicólogos y acabando por los psiquiatras, son más las personas que admiten que las cosas no son lo que parecen sino como cada cual las percibe. En “les votaes”, igual que en las relaciones humanas, lo determinante no es la realidad como fotografía de toda la verdad, sino la percepción como imagen de la impresión, y la opinión que cada uno tenga de cada cual. En muchos casos, es la capacidad que se tenga de asimilar la visión de los demás para quedarse en casa y no ir a votar. Cada vez nos fiamos más unos de otros, de ahí la abstención. Sin embargo, los resultados que darán el ganador en “les pròximes votaes” serán los que publique el Boletín Oficial del Estado tras el recuento de los votos. Que los sondeos de opinión, como el comportamiento humano, son tan fidedignos como insondables, o predecibles, igual me da. (Si lo dice, Eugenio, está dicho y va a misa. Pero es rara a manta la fórmula que emplea).
Entradas anteriores
Bienvenido a Quizá ya ocurrió
Quizá ya ocurrió es un lugar sacado de las brisas del mar y sus brumas donde todas las ideas son bienvenidas, sobre todo las infundadas y las que vengan de los que dudan y otros caprichos, y donde la evidencia, a vista de cualquiera, no será ni mucho menos suficiente para desmentirla con otra verdad. En fin, ya me entienden... Y ahora, como ando por los años altos de la vida, no voy a decirles que Ángel González ha muerto. Sólo quiero que sepan que llegará el día feliz que todos y todas nos encontraremos en Les Seniaes para hablar de La Santa Poesía y de los infinitos de Einstein donde sólo se juntan las vidas paralelas. Sólo de eso hablaremos. Lo demás a quién importa...



Últimos comentarios