Mi bolsa de la compra
Estoy de muy mal humor.
Esta mañana me he levantado muy activa, estaba contenta. Así que he aprovechado y a primera hora de la mañana he ido a comprar bastantes cosas que me hacían falta.He cogido el coche y he ido a un hipermercado que me pilla a cinco minutos de casa.
Iba bastante cargada, porque he aprovechado que iba en coche para coger cosas de peso.
Una vez de vuelta en casa he guardado todo en su sitio (¡es lo que menos me gusta de ir a comprar!), y cuando ya había terminado he visto que me faltaban tres cosas, “¿dónde está la otra bolsa…?a bajar al coche otra vez…”. pero mi sorpresa ha sido al ver que en el coche no estaba “¡No!¡Me la he dejado allí!”…Así que, sube a casa, coge el ticket de la compra, coge el coche y vuelve al supermercado…ay…que rabia…
He vuelto a la caja donde me habían atendido, y le he dicho a la chica que me había dejado una bolsa, a lo que ella, rápidamente, y con cara de pocos amigos, me ha respondido que no, que yo allí no me había dejado nada, que me la habría dejado en otro sitio, y ha terminado su discurso con un “Además…no es posible que te haya dado tiempo a ir a casa…”. Vaya, vaya, encima que me he dejado una bolsa con lo más caro de toda la compra (tenía que salir la dichosa Ley de Murphy por algún sitio…), me tratan como si les estuviera tratando de engañar…
Así que me vuelvo a casa, compuesta y “sin bolsa”, y con una sensación muy desagradable de haber perdido dinero sin yo haber hecho nada.









Joer Laura!
Estas gafadilla!!
Tú tranqui que el maldito Murphy algún día te dará una alegria… Sólo tienes que ser paciente…