18 años sin Tino Casal
El Rey del Glam nunca murió
Jorge Morcillo. Por uno de esos días grises que pueden ser más que decisivos para un chico de provincias, que hace del centro de su vida la música, con la misma decisión de no dejar la de ser tal y como es pese a lo que todos le digan. Tino marchó, posiblemente en un día de lluvia, de su natal Asturias a la moderna España. Porque él, tal y como tantos otros han dicho antes de mí, era una adelantado a su época, de forma que Tudela Veguín, el pequeño pueblo en el que creció, se le quedó pequeño en plena adolescencia.
Y así, Tinín emprendió un largo viaje en busca de lo que desde niño supo que era para él, la vida intensa y a veces cansada de un cantante sin más rumbo que el que le llevará a ser quien fue, quien es y será. Un mito en la historia de la música española que empezaría con unos Archiduques y que puede que para muchos acabaría con el recuerdo de una mujer de nombre Eloise, capaz de pisar por encima del bien y el mal.
Él era amigo de sus amigos. Aquel que no negaba su apoyo a nadie. El mismo que ayudó a crecer a tantos y tantos cantantes dejándoles como herencia un ilimitado legado musical. El mismo que hoy hace 18 años murió en un fatal accidente de coche y que aún muchos recordamos. Porque nadie podrá capturar el inmortal espíritu del Tigre Bengalí y, ejemplo de ello es que aún pasadas dos décadas de su desaparición, sigue siendo el más grande. El más auténtico. El más Glam. Único e irrepetible Casal.











Con tu tacón de aguja
los ojos pintados ,
dos kilos de Rimmel ,
muy negros los labios
Te has quedado en el 73
con Bow y T-Rex.
Hombreras gigantescas
Glitter en el pelo
esmalte de uñas negro
leopardo y cuero
Te has quedado en el 73
con Bow y T-Rex.
Eres el Rey del Glam,
nunca podrás cambiar
ajeno a otras modas
que vienen y van
porque tú, tú,
eres el Rey del Glam